jueves, 17 de noviembre de 2011

Muérete de mi

Sólo me dejaste una bibliografía incompleta
más un libro de Luis García Montero.
Y sé que aquel lenguaje enfermo y aquella
llaga de pintura cotidiana
nos dejó pegados a las facturas y a la cortina.
También sé que aquella calle espesa
es tu locura sexuada, es tu blusa de farolas
y cristales o el alcohol, simplemente, que bebo
porque quiero que te mueras de mi.
Quiero arrancarte como quien desmiembra el cuerpo
roto, copulando entre los intestinos de un Dios
sin átomos y quiero que sufras por mi para
poder consolarte.
Luego cuando incendies tu invierno me marcharé
llevándome el tabaco y tus bragas
y volverás a tiritar de frío sin mi.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

sábado, 5 de noviembre de 2011

Tú y tu...

Ninfa politoxicómana,
heroína kitsch y glam,
tú y tu rimmel vintage,
tú y tu cordura,
tú y esta noche que se cierra.
Esta tarde que Chaouen o Cifuentes
quieren salvar.
Esta tarde en la que la lluvia se parece
a mi porque no termina de caer.
Diadema de espadas tú y tu melena,
danza triste de pelos y escobas y pelusas
y eso es todo lo que soy,
una lavadora desatada,
un huracán en una botella
de esperma.
Tocarte es asesinar la levedad de la vida.
Soñarte es edificar el templo del pecado.
Jugar con tu recuerdo a estas horas de la tarde
es una rutina indigesta,
soñarte desnuda una costumbre que nunca pierdo.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

viernes, 28 de octubre de 2011

ranas.

Los huecos rellenos de plomo

hondean abrazos de níquel.

Las margaritas fluorescentes florecieron

en tu pubis como ranas acrobáticas

que buscan el consuelo de un dios

vestido de seda.

Todos amábamos el desastre que desataba mientras

se sentaba con su minifalda azul.

Todos éramos esclavos de la hidra

desmesurada, de su labio inferior

tiritando.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

jueves, 13 de octubre de 2011

c´est la vie.

Reman los otoños hacia su ocaso.

Tengo frío y tú en bikini.

Ya volverá todo, tiene que volver

despojado por la inercia tus miradas,

tus oscuras melodías.

C´est la vie mon amour…

Y martillean los humeantes latidos

y la voz rota que llora desde el otro lado de la ventana

me grita: Huye de ti mismo.

Pero es demasiado tarde como para que

tengas abierta el alma y me dejes salir.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

miércoles, 12 de octubre de 2011

otoño de 1780

Bajo el chaparrón

en blanco y negro,

con un beso como cortinilla,

un roce como punto y final.

Acaricia este infierno mío de azaleas,

besa la estúpida utopía

a la que me entrego sin coartada.

Besa la herida que has dejado

si tanto te enorgulleces de ella.

Bajo el chaparrón me otoñabas.

Bajo el chaparrón te fuiste con las maletas

sobre un taxi espectral.

Como quien ha robado los muebles ancestrales

del templo donde guardaba lo que soy.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

lunes, 10 de octubre de 2011

ya lo verás.

Aquel otoño te rompía las guirnaldas.

Solo quería bailar para ti…

Que fueras su musa por un rato

y luego la primavera se haría

ascuas… en tu pubis.

Ya no somos nada ni siquiera divagar.

Ya no queda más que el envejecer de las estatuas,

seré el milenario martillear que te sostiene

ya lo verás

cuando nadie quiera

hacerlo… ya lo verás.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

domingo, 9 de octubre de 2011

quizás.


Vienes mientras canta para mí

el delfín anestesiado de la luna.

Vienes y en la humareda, en el

prístino amanecer alicaído

te vuelves a reír con mi locura.

Maldita risa… Haces que todo vuelva a tener sentido

y eso que solo quise olvidar.

Ni olvido quisiste ser para mí.

Solo muerte.

Solo matas y eres consciente de ello

y te divierte tenerme enredado

y que me muera por ti.

Si tú supieras que algún día

el viento cambiará

y yo estaré ya

demasiado lejos

bajo tierra

o muy alto

quizás

pero lejos

de ti.


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

martes, 4 de octubre de 2011

corazón en urgencias.

Tengo la urgencia de los labios en espera

en el cajero de la melancolía,

el sexo de los dioses sobre un papel mojado.

Tengo urgencia de tu dulce matarme.

Tengo nostalgia de tu invierno, tus pearcings,

tu luna, tu flequillo, tengo urgencia de morderte.

Pero llegó adormecida esa tristeza que los poetas

creen conocer, asidua en las estaciones,

robustas como Cadillacs sin espejos.

Tengo la urgencia de peatones sin vida,

el triste sonido de pasos que entona el himno del proletariado.

La melancolía de esta luna mal peinada.

Tengo urgencia de olvidar lo que no olvido,

de darte un beso atronador,

de que juegues conmigo

como si no mereciese tener conciencia.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

martes, 27 de septiembre de 2011

envidia del espejo.

Tan fácil como que los poetas no

se merecen a las musas tú acudes a la duda,

sé que sabes que me muero y sé que sabes

que las catedrales, los poemas, las lunas

significan nada sin tu «sí».

Sé que sabes que noviembre me espera

y que me gusta acurrucarme en mi nostalgia

como en la tuya te desnudas tú,

por eso envidio tu nostalgia, por eso envidio

a tus espejos, por eso los míos se mueren de asco

cuando me ven cagar.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

lombrices.


Creative Commons LicenseObserva la lombriz,

sé que te seduce el vaivén de la cola

cercenada, su absurda vida post mortem,

que te distrae y te absorbe,

igual que las lagartijas.

Yo en cambio quiero que mires ahora la cabeza,

ensangrentada y mustia donde moran las ideas,

escurridizas y banales,

pero ideas

a las que nadie presta atención.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

lunes, 26 de septiembre de 2011

vadeando.

Los hombres de barro como yo corren tras una musa que no sabe que lo es mientras se derrumban y ella se queda embarazada de humo como mi fantasma. Los hombres de barro como yo esperan que el tigre desespere, que el corazón de tan espeso el humo se frene y deje de golpear agonizante entre el silencio, los hombres de arcilla como yo se desmoronan como espinas en las llamas, punzantes, de barba espesa, animal calcinado soy, barro cocido que moldea jarrones donde goteas, lenta y estúpida. Se despereza la noche mientras corro, huyo de mí mismo, se desligan los peatones tejiendo la danza arbórea de mi soledad, sudor y sed. Galopan despavoridos los diablos mientras hablas y en el silencio que ahora me entregas envuelto en seda se acomodan junto al divagar de mi nostalgia. Se destempla el aire y lentamente mientras fumo veo como el mundo se concentra tras el humo y te alejas…
Aun así tengo esperanza en noviembre…
Siempre llega y calcina el cierzo y con el frío me acurruco y me dejo visitar por las musas. Qué asco de faquir que no concilia el sueño en esta cama de clavos. Qué asco de domador que se acurruca entre los leones. Ya lo sé, tú te mereces el eco y no la bulla, la mirada cuidadosa de quien ostenta la luz y yo en este cuarto oscuro mientras te filtras por las humedades, vadeando la luna voy, sin precio, condenado y expuesto, pero sin precio.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

domingo, 25 de septiembre de 2011

agüita.

Quiero no ser nunca más la nada en ti.
Que no te dediques a buscar el agua
que yo de ríos y manantiales tengo llena la barba.
Quiero ser el que te da de beber y te emborracha
cuando la noche se espesa y el frío hace mella
en tu cuerpo de botellón absurdamente
tierno.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

sábado, 24 de septiembre de 2011

la noche sin ti.

La noche sin tí se enreda,
la noche sin ti no es oscura,
la noche que ahora agoniza es por ti que cauterizará
cuando no quede mercromina empapando tus pearcings.
La noche que me ocupa y me distrae se hace la loca
dibujando mi cordura en los hilos deshilachados
de tus bolsillos y de ellos se balancea
hasta llegar a la jaula donde me absorves.
Jaula que enajena y seduce, eres solo una niña
que quiso ser mayor y yo era un cualquiera
que quiso ser un niño a tu lado,
pero en ese trasiego temporal,
en esa duda, te ibas tú mientras yo solo
supe ver como las noches se asustaban
solo de oirme bramar por los bares.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Palabras?

Mi voz es el crujir de un nicho,

el eco del esperma.

Sé que mil veces que hable

el reguero de tinta supurará

(algunas heridas de vida, otras mortales de necesidad)

palabras sin aire,

quebrados huesos que sostienen un cerebro con cables

de plomo alimentado por las vísceras de la soledad.

Palabra profética de la memoria enterrada,

palabra enredada en mi barba de alambre,

en los juguetes de mi infancia,

en mi triste renquear por las ojeras.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

lunes, 22 de agosto de 2011

«noctofilia»

Aprendimos la gravedad mientras me olvidabas.

a ti te gustaba aquella noche etílica y rala,

el vaho de las ventanas de hotel.

Aprendimos la gravedad como piedras

arrancadas de la mano infantil,

como lenguas pegadas con sal.

Aquella «noctofilia» tuya o el simple miedo

a que amaneciera y yo siguiese allí,

tú y yo sabemos que solo soy

lo que se oculta tras mi barba,

quizás ni eso aunque alquilar identidades

tampoco fue nunca mi oficio.

Aquella noche te amaba más que yo,

era evidente que tú y ella bailabais

contra el epicentro del sexo,

tú y ella nunca quisisteis agarraros

a la barba de un poeta y amanecer donde fuera.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

sábado, 23 de julio de 2011

bajo las farolas

La tristeza es llegar

a la siguiente farola y que a nadie le importe,

supongo que esa es la vida:

almacenar luces.

También supongo que esas luces

nunca fueron sino la excusa

que nos puso

el destino para apagar las vergüenzas,

vivir es romper las farolas y superar las fobias,

una a una, cada día un poco más cerca del sudor

y de tus labios.

La vida es la última bala en la canana, la bala

que decide qué farola apagar,

la bala

que cercena el eco del cementerio mientras

las luces avanzan, una a una,

mientas corres, huyendo de ti mismo.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

sábado, 9 de julio de 2011

cenizas.

Esta pupila

llora ceniza de noche cerrada.

Vamos, obsérvala sin miedo,

seguro que no es la primera vez que ves la muerte

viva.

Desnuda.

Axiomática.

Esa muerte que huele a desinfectante

y que sangra espuelas negras

al contacto con la sangre

roja de la vergüenza.

Esa muerte alérgica a si misma

que emana espanto infectado de inocencia.

Esa muerte que muere matando.

Una vida desnuda y fría,

con el vientre negro que se deja follar

y que cuando

excreta su orgasmo atronador

sisea una nana eterna. Tétrica. Estúpida.

Esa muerte sin telón ni espejo,

esa muerte espiritual

que cabe en una sola palabra

aún por inventar y por lo tanto

intangible

como la muerte misma, supurante,

febril, VIVA.

Viva ceniza de un recuerdo que mata

porque se niega a morir,

porque se niega a ser archivado

en la palabra muerte

o en una palabra aun por inventar.

Ceniza de una palabra de llama azul

de mechero,

o de esperma

que mata mientras huye.

Esa muerte de ceniza de Quevedo,

esa muerte,

azul,

de mi memoria.

Todavía ardiendo

de tan muerta.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

viernes, 8 de julio de 2011

corazoncillo

Entrar a un bar

yo

solo.

Descifro mis latitos

atosigados por el humo,

me duele el pecho

de latir,

entro al fondo y me coloco

en la barra,

primera cerveza,

ritmo normal,

calada tras calada

la terracita

de verano me deja morir

a su merced

sé que quiere matarme

y yo lo quiero también

pero mi soledad

protege mi estirpe,

está metida en mi sangre

e intento que el humo me haga vomitarla

pero no se deja manosear

ni ungir

en cerveza.

Siguiente cerveza,

hablo con gente que no conozco

y que me conocen,

saben de mí,

el borracho de la esquina del bar que

se sienta solo

a fumar.

Tercera cerveza,

mi cabeza convulsiona,

chicas guapas

con las que no llegaré

a cruzar palabra,

eso me agobia a un más,

mi miedo a la felicidad,

aquella chica tenía razón,

me da miedo…

Y entonces caigo de nuevo en mi embudo

desparramado

en espiral

de humo y miseria,

qué bonito que es

un cuerpo ardiendo

a contraluz,

parecen fuegos artificiales,

va,

otra calada,

otra hora de vida,

otra hora que espero que me mate.

otra hora que no tiene tiempo,

es una hora vacía,

una hora que lleno de humo

y que sé que me cobrará el IVA,

16% de masa cancerígena

en el pulmón derecho,

espero que lo haga

o por lo menos que lo intente,

¿Si no de qué fumar tanto?

Sonrío ya sobre mi cama,

vamos, gira, mundo,

seguirán su curso los planetas,

las galaxias cercanas,

vivimos en una galaxia de pueblo,

de periferia,

una galaxia podrida que estalla

en un pulmón,

en una calada

mágica,

una calada

que baila

una danza fúnebre,

espuma torácica

que espero supurar como un animal

abandonado al que le gotea el belfo

de la hambruna.

Sueno triste y necio,

estúpido,

y este latido de nuevo es

un soniquete

que pudre los ventiladores

y evapora su aire.

Que acabe esta balada

Ja ja ja

la risa se deforma,

es una lágrima

sin sexo

equivocada de orificio,

ja ja ja

se juntan su eco

y el zumbido de un corazón acelerado

que quiere cerrar filas,

muerde el polvo

y se arrastra por el pecho

como un gusano

sin cabeza.

Este corazón que no calla

por mucho que yo quiera,

le debo demasiados

favores

como para que se muera

a gusto.

Cabrón.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

jueves, 7 de julio de 2011

Tú poético

Tú, sí, tú,

yo poético,

quien quiera que seas,

¿Quién soy?

O se supone que YO soy tú

o tú te embebes en mi sombra.

Sí, hablo conmigo que es contigo

y no existes si yo no me hablo,

¿Y ahora qué?

¿Dejo que te mueras?

¿O me suicido?

¿O te mato?

Abandona mi mano

ensangrentada,

vete al infierno que habito.

¿Cuál es la diferencia entre tú y yo?

probablemente

solo

sea

cierta dosis de alcohol

en vena.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

fobia

Somos un vaso de fobias

que escancia

su rutina.

Somos la gota que colma

ese vaso,

un parásito sin cáscara ni espejo

cayendo al vacío de una vida

sombreada,

somos totalmente libres, por otro lado,

de elegir nuestra propia celda

en la que flagelarnos,

seres indiferentes al

triste gotear

de esta miseria,

de esta humedad

en el techo

de esta cárcel.

Por lo menos

yo

aun no se convivir

entre estos charcos

de angustia.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons